Pierde peso a tu ritmo

 

Que no te frene una piedra en el camino. Si me caigo, me levanto.

En Semana Santa, nos encontramos con un bache que frena nuestros progresos hacia la figura que buscamos.

Es una fecha propicia para los excesos, uno tiende a evitarlos, pero nuestra cultura gastronómica, que se inclina hacia la opulencia, unido a la celebración con familiares y amigos, promueve situaciones puntuales de desequilibrio en nuestra dieta que hay que subsanar a posteriori.

Son días que celebrar, inevitablemente, comida y bebida abundan en nuestras mesas.

Tenemos que saber gestionar estos momentos como también mentalizarnos de que después del parón hay que reanudar la marcha.

Queremos ayudar a afrontar la vuelta a la rutina deportiva, o bien, animaros a que la inicies tras las festividades.

Cada persona es un mundo

Hoy hablaremos de cómo debemos de entender nuestro cuerpo, cada persona tiene el suyo, somos distintas, es importante hacer nuestro propio estudio corporal.

No pierdas todo… Qué es bueno perder y que no.

Lo que debemos de perder es masa metabólicamente no activa, el indeseable tejido adiposo, grasa sobrante.

No todo lo que perdemos es grasa, pero podemos, con una serie de consejos, maximizar la pérdida de la misma intentando conservar la mayor cantidad de músculo posible.

Conservar masa muscular es muy interesante, nos ayuda a quemar calorías. Es masa metabólicamente activa. Cuanto más músculo más consume nuestro cuerpo sólo por el mero hecho de respirar. Más músculo significa más actividad metabólica.

Existen varias formas de mantener o aumentar nuestro gasto metabólico.

Realizar ejercicio, realizar 5 tomas o más al día, beber agua fría, beber café y té, el picante, el ajo y la cebolla…

Durante la actividad aeróbica, en el ejercicio cardiovascular, se ha de tener un importante dato en cuenta, el gasto cardíaco. Existe para cada persona una franja de pulsaciones en las que el cuerpo, a partir de cierto instante, comienza a quemar grasa sin apenas degradar nuestra masa magra.

Esta es fácil de calcular una aproximación:

Para hombres 220, para mujeres 226 – la edad, este resultado es la frecuencia cardiaca máxima por minuto aproximada.

Para quemar grasa, se ha de trabajar entre un 60-70% de la frecuencia cardiaca máxima, tan sencillo como multiplicar por 60 y dividir para 100.

Ejemplo: un hombre de 30 años debe de controlar sus pulsaciones y mantenerlas constantes y cercanas a 114. Cada vez hay más maneras de monitorizar las pulsaciones de manera simple, las pulseras de actividad son un buen ejemplo de ello.

Es necesario deplecionar las reservas de glucógeno muscular y hepático en buena medida para activar el uso de grasa como sustrato energético, gluconeogénesis lipídica.

Esto se suele dar al pasar al menos 45 min de ejercicio al ritmo antes descrito.

No tengas miedo de levantar alguna pesa

El ejercicio anaeróbico nos hará ganar masa muscular, a cierta edad es muy necesaria la práctica regular de este tipo de ejercicio, ya que el cuerpo cataboliza más rápido y anaboliza menos.

La alimentación es la parte más importante

Una dieta hipocalórica equilibrada en nutrientes es fundamental para perder peso. Tenemos que conseguir gastar más calorías de las que consumimos. Si esto no se cumple, difícilmente vamos a bajar de peso.

Es recomendable bajar la ingesta diaria de hidratos de carbono, así como aumentar ligeramente la ingesta de proteínas. Las verduras y las grasas buenas no pueden faltar en nuestros menús.