El pavo de navidad

Se acerca la navidad y con ella momentos agradables con nuestros seres queridos. Una de las maneras de exteriorizar afecto es compartiendo alimentos, los cuales elaboramos con mimo para posteriormente degustarlos. La gastronomía es una manera de transportar felicidad, durante estas fechas preparamos suculentos y copiosos platos típicos que hacen las delicias de sus comensales.

Hoy vamos a hablar de uno de los alimentos estrella de las navidades, protagonista de la mesa en muchos hogares, el pavo.

Hay muchas recetas para elaborar un delicioso y nutritivo pavo, algunas de ellas guardadas con celo, solo transmitidas de padres a hijos.

No cabe duda que al horno es la técnica culinaria más saludable que podemos utilizar para cocinar pavo, ya que no genera apenas sustancias dañinas ni se adiciona gran cantidad de grasa, por lo que evitamos un exceso de calorías innecesario para nuestro cuerpo, más si cabe cuando tenemos un banquete en frente.

Valor nutricional

La parte comestible del pavo se denomina carne blanca, ya que procede de un ave, la carne de mamífero es comúnmente la que se determina como carne roja, aunque dependiendo del tipo ó parte de la pieza y del proceso de elaboración hay excepciones.

Actualmente su consumo se ha popularizado gracias a la cultura de la comida sana que predomina hoy en día; es un producto bajo en calorías, 110 kcal por cada 100 gramos de parte comestible, y bajo en colesterol.

Se ha fomentado su aceptación gracias a una excelente campaña publicitaria que ha propiciado la aparición de embutidos de pavo en el mercado y el uso de los mismos en la dieta de un gran número de españoles.

No es necesario esperar a las fechas navideñas para deleitarse con una receta de pavo relleno, pues está es una de las infinitas posibilidades gastronómicas que ofrecen estos ejemplares.

Aunque su carne es de una calidad exquisita, a la hora de cocinarla, especialmente al horno, se necesita un buen control del fuego con el objetivo de que se haga por dentro sin tostarse demasiado por fuera. Un excesivo pardeamiento ó color negruzco indica que se han producido sustancias insalubres, con potencial cancerígeno, por el sobretratamiento térmico de la parte afectada.

El agua es el componente mayoritario, 75%, seguido de proteínas de alto valor biológico que suponen entre el 20 y el 23% del total de la pieza comestible.

Las proteínas son de alto valor biológico debido a la gran presencia de aminoácidos esenciales para la vida, los cuales necesitamos ingerirlos en la dieta a diario ya que no podemos obtenerlos de ninguna otra manera.

La carne del musculo del pavo apenas tiene grasa, se considera por ello una carne magra, con menor concentración de grasa y de colesterol incluso que el pollo, especialmente cuando se consume sin piel, donde reside una parte importante de la misma. Esto también significa que la digestibilidad de este alimento es muy fácil y puede servir a nivel terapéutico, en dietas de reducción de peso y en ancianos y niños.

Aunque en la parte viva del animal se aprecia que tiene algo hidratos de hidratos de carbono en forma de glucógeno, este se degrada postmorten. Así que la carne de pavo tiene 0% de carbohidratos.

Con respecto a los micronutrientes el pavo es fuente de minerales entre los que destacan magnesio, zinc, potasio, fósforo y selenio. Sin embargo, el contenido de hierro en esta carne, aunque de alta biodisponibilidad; es cuantitativamente bajo si lo comparamos con las carnes rojas. Contiene vitaminas B3 ó niacina, B6 ó piridoxina y B12 ó cobalamina.

Ya conocéis lo bueno que puede resultar un buen pavo para nuestra salud y nuestro paladar, con ayuda de este articulo os animamos a su consumo.

PODCAST: Aragón Radio

PROGRAMA: “Escúchate” del martes 5 de diciembre de 2017

NUTRICIÓN: Kebabs.

LUIS GARCÍA RIOJA

 

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