Sobrevivir a las cenas de navidad

En época navideña saltarse la dieta es algo tan ineludible como necesario. Las cenas con compañeros de trabajo, amigos y familiares son momentos de disfrute gastronómico que suelen ir acompañados de un exceso calórico.

En el tema de hoy, abordaremos como lidiar con las copiosas cenas, como si de un breve manual de supervivencia se tratase.

Antes de lanzarnos a la aventura organoléptica que supone el disfrute de tan abundante cantidad de alimento, debemos haber preparado nuestro cuerpo previamente.

La mejor manera… haber seguido una dieta equilibrada con anterioridad, evitando los excesos en la medida de lo posible, sobre todo en los meses previos a esta época estival.

Si “hacemos los deberes” dietéticamente hablando, llegaremos a nuestros compromisos con la capacidad de afrontarlos sin remordimientos, con la sensación de que nos merecemos darnos algún que otro capricho al paladar. Además, nuestro cuerpo llegara estable, ya que los excesos energéticos producirán en nosotros  cambios, en la mayoría de los casos aumentaremos de peso y en gran parte en forma de tejido adiposo indeseable, pero si llegada estas fechas, nos encontramos con sobrepeso ó en el peor de los casos obesidad, vamos a agravar nuestra situación de inestabilidad o lo que es peor nuestra situación patológica.

Debemos ser conscientes de nuestras limitaciones, este es un gran consejo que nunca debemos olvidar, que siempre deben seguir aquellas personas que sufren algún trastorno derivado del consumo de alimentos ó que determinado tipo de nutriente puede afectar a su situación patológica. Daremos algunos ejemplos comunes:

  • Si padecemos diabetes, ojo con el azúcar, no solo el que se ve… que un alimento sea dulce nos está alertando de que lo lleva en su composición. Se debe consumir de manera controlada, considerando nuestra capacidad hormonal para lidiar con él. Reducir la carga glucémica de la toma con alimentos vegetales y carnes libres de salsas es una buena medida de paliar el exceso.
  • Si padecemos hipertensión, ojo con la sal, la de mesa es fácil de evitar no adicionándola, la que viene intrínseca en el alimento o producto alimenticio es más compleja de eludir.
  • Si padecemos problemas digestivos, evitar comer de más, sobretodo grasas y alimentos especiados.
  • Si padecemos problemas articulares importantes, cuidado con el acido úrico, presente en los mariscos y las carnes rojas. Es mejor consumir más pecado blanco, pescado azul y carne blanca.
  • Si padecemos alguna intolerancia alimentaria, debemos de estar alerta en caso de reuniones familiares, no podemos equivocarnos a la hora de manipular los alimentos. Debemos evitar la contaminación cruzada por uso de utensilios para preparar el menú especial que previamente han sido usados para el menú convencional, sin haberlos sometido antes a un proceso de higienización y esterilización. Lo mejor es usar utensilios de cocina aparte, si se dispone de ellos, en un lugar de elaboración distinto y distante del resto de preparaciones.

Estas son situaciones comunes en las cenas de navidad, hay otros trastornos que no hemos abarcado en este tema, los cuales debemos de tenerlos en consideración. Si no aparecen en este articulo no significa que no sean de importancia, queríamos dejar esto muy claro.

Disfruten de las cenas de navidad, lo más importante es la compañía de nuestros seres queridos, cuídenlos y cuídense para poder sobrevivir a cuantas más mejor.

PODCAST: Aragón Radio

PROGRAMA: “Escúchate” del martes 12 de diciembre de 2017

NUTRICIÓN: Cenas de Navidad.

LUIS GARCÍA RIOJA

 

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