La castaña

Cada estación del año tiene sus representaciones características.

En otoño, una de ellas es el puesto de castañas, lugar donde nos sirven buena cantidad del fruto del castaño asado.

En la cultura española, es un alimento popular ambulante, asociado al comienzo del frío, como forma de calentar las manos y el estómago.

Las castañas están en su punto de maduración ideal en la época de octubre que es cuando se recolectan.

Es curioso como el castaño protege sus frutos dotándoles de una cáscara espinosa (como un erizo).

Propiedades nutricionales de la castaña

La castaña es considerada un fruto seco, pero su composición difiere mucho de otros integrantes de esta familia.
Posee una cantidad de agua superior, en torno al 50%.

La grasa total es muy baja, entre 2 y 3 gramos por cada 100. Otros alimentos de la familia tienen muchísima más: nueces 65 gramos, avellanas 61 gramos, almendras y cacahuetes cerca de 50 gramos, anacardos 44 gramos…

Debido a estos dos factores la castaña es el fruto seco menos calórico de todos, unas 220 kcal.

Si comparamos con otros frutos secos la diferencia es muy alta: nueces 650 kcal, avellanas 630 kcal, almendras y cacahuetes 570 kcal, anacardos 550 kcal…

La castaña destaca en su contenido hídrico, pero también en su contenido en hidratos de carbono complejos, 45 gramos.

Cabe decir, que como aspecto negativo, encontramos una cantidad muy baja de proteína de bajo-medio valor biológico, por lo que se pierde una de las características nutritivas propias de esta familia.

Contiene minerales y vitaminas, destaca en el aporte de vitamina C y B6 (piridoxina) y en el aporte de potasio, magnesio y hierro (en menor medida zinc, fósforo y calcio).

Las castañas no tienen gluten, por lo que son aptas para celíacos.
Hay que consumir castañas con moderación, un abuso puede producir indigestión.

Formas de consumo

La castaña se puede consumir cruda, pero no se recomienda dado que no se produce la gelatinización del almidón (se necesita tratamiento térmico) y el cuerpo no asimila bien los hidratos de carbono complejos de los que es rica. Además de la dificultad de digestión.

Tradicionalmente se suelen consumir asadas o tostadas, técnica culinaria que usan en los puestos de venta ambulante.
También se pueden cocer en agua para generar una textura blanda.

La manera menos recomendada es frita, ya que aportemos grasa de adición.

PÓDCAST: Aragón Radio

PROGRAMA: “Escúchate” del martes 01 de octubre de 2019

NUTRICIÓN: La castaña.

LUIS GARCÍA RIOJA

 

 

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